jueves, 23 de diciembre de 2010

¡En guerra con los escaladores!

Es obvio, y el titular de la entrada no deja dudas, de mi posición en esta polémica. Vaya por delante que la escalada la considero un deporte muy sano e interesante. Ese contacto, a ese nivel, con la montaña debe aportar sensaciones inigualables y magníficas pero creo que como a estas personas la montaña les da tanto, también tienen una responsabilidad recíproca para con sus habitantes. A los escaladores no se les prohíbe la ascensión sistemáticamente a esa montaña, sólamente en época de nidificación de aves rapaces. Es posible que alguna pareja de Quebrantahuesos elija esas cornisas para alojar su nido. Menciono al Quebrantahuesos porque es una especie muy singular, pero igual de loable sería que se instalaran Buitres leonados, Águilas reales... Cualquier especie sería digna de una sensibilización por parte del colectivo escalador, al cual esa prohibición temporal no creo que le supusiera un trauma irreparable. Es más, qué mejor oportunidad para catalogarse como un deporte señor, elegante, respetuoso con el medio ambiente, que al fin y al cabo es el que le aporta sus "instalaciones" para realizar sus actividades. No es tiempo para ser egoístas, es tiempo para cuidar la montaña, de la que ellos se nutren y que comparten con los reyes alados. Y éstos...estaban primero...

Medio Ambiente prohíbe la escalada en Murillo para proteger a las rapaces


Huesca. El Gobierno de Aragón ha decidido prohibir temporalmente la escalada en Peña Rueba, un macizo de Murillo de Gállego (Zaragoza), para proteger a las aves rapaces.
La Administración se ampara en la ley del Patrimonio y la Biodiversidad del 14 de diciembre de 2007 para poner coto a esta actividad y argumenta que "hay que evitar molestias en la nidificación de aves legalmente protegidas". Sin embargo, hay cierta preocupación entre los escaladores de que no se trate de una medida temporal ya que no se especifican las fechas en las que se impide la escalada en el cartel de prohibición que se ha colocado en la zona.
Este macizo de Murillo de Gállego ha pasado desapercibido durante muchos años para los escaladores ya que las paredes de los mallos de Riglos, situadas muy cerca, son el referente en este territorio de la Galliguera. Sin embargo, el empeño del montañero y empresario de Ayerbe Ignacio Cinto -uno de los primeros ochomilistas aragoneses- sacó esta montaña del anonimato en el que se encontraba. Hace diez años empezó a equipar sus paredes y la revista Desnivel, en su número de noviembre, hizo un reportaje sobre este macizo con lo que ha ganado en protagonismo. Así era al menos hasta la aparición por sorpresa a mediados del pasado mes del cartel del departamento de Medio Ambiente que prohíbe la escalada.
El malestar entre los escaladores por esta decisión ha provocado numerosas protestas en la consejería de Medio Ambiente que ha respondido con un formulario igual para todos con independencia del tipo de queja planteada. Las protestas de los montañeros también están motivadas porque la restricción se saltó el protocolo que existe para estas cuestiones. Así, nadie se puso en contacto con la Federación Aragonesa de Montaña (FAM) para advertir de la medida, y así lo ratificó ayer su presidente Luis Masgrau. El máximo responsable de la FAM acepta la regularización de la escalada, siempre que exista una razón científica. Desde la consejería de Medio Ambiente, se aseguró ayer que habrá una reunión con la FAM para abordar este tema y se recalcó que se trata de una medida temporal.
Peña Rueba no tiene el carácter de las paredes de Riglos. En los fines de semana de más afluencia puede llegar a contar con una docena de escaladores, indica Cinto, por lo que no hay riesgo alguno de masificación. Una de las paradojas de Peña Rueba es que se han equipado vías de forma particular y con dinero público. "Hace un par de años, la comarca de la Hoya sacó fondos de la DGA para equipar dos vías que yo había montado con mis propios medios e invirtieron varios miles de euros. Y ahora están inutilizadas por una prohibición de Medio Ambiente. Es decir, con dinero de una administración se habilitan unas vías ferratas (itinerario vertical u horizontal con diverso material como clavos, grapas, presas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas, que permiten llegar con seguridad a zonas de difícil acceso) y Medio Ambiente, sin previo aviso, pone un cartel para clausurar no solo unas vías de escalada sino unas vías ferratas", explica Cinto. Y la polémica, también llega por el uso de este tipo de vías. Los escaladores consideran que subir por una ferrata no es escalar, y los forestales -técnicamente Agentes de Protección de la Naturaleza- que sí. De esta forma, hace dos fines de semana, un grupo de montañeros subió Peña Rueba por una vía ferrata para instalar un belén en su cima y los forestales pidieron la documentación a los escaladores.
El montañero subraya que "no se puede clausurar un monte, porque tenemos derecho a la libre circulación". Denuncia que la decisión se haya adoptado sin una reunión y teme que pueda hacerse extensivo a otras zonas como Riglos.

Vía: http://www.heraldo.es/noticias/huesca/medio_ambiente_prohibe_escalada_murillo_para_proteger_las_rapaces.html

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